¿CUANDO DEBO CAMBIAR MI COLCHÓN?

por | May 28, 2018 | COLCHONES | 0 Comentarios

La vida útil de un colchón es una de las preguntas más recurrentes en nuestro día a día como colchonería. Y aunque parezca que tiene una respuesta sencilla (podría decir 10 años y me quedaría tan ancha), tiene su aquel, ya que se limita al sentido común.

Os voy a poner el ejemplo de unas zapatillas para que lo veáis claro. ¿Cuál es la vida útil de unas zapatillas? Pues depende. Depende de cuánto las usemos, no es lo mismo salir a correr todos los días o salir una vez a la semana. No es lo mismo salir a correr por caminos de tierra o correr por asfalto. Tampoco es lo mismo pesar 100kg o pesar 50kg puesto que el desgaste varía. Y así podría seguir con un largo etc. de condicionantes. Volviendo a los colchones, como ya habréis deducido, un colchón de uso diario dura menos que uno de uso esporádico, un colchón sin protección dura menos que uno con protección contra manchas orgánicas como sudor, orina o sangre, y un colchón de una persona de 100kg dura menos que el de una persona que pesa 50kg.

¿Lógico verdad?

Pero hay otro condicionante, para nosotras el más importante, y el que realmente condiciona la vida útil de un colchón y de cualquier producto en realidad, y no es otro que la CALIDAD. Cuando adquieres un producto de calidad, y le das el uso adecuado, sin duda te aseguras de disfrutar de todas sus propiedades durante más tiempo.

Porque en realidad un colchón dura lo que tú quieras que dure, verdad? Un colchón no se desintegra y desaparece, lo tienes en tu habitación quietecito hasta que decides que ya ha trabajado todo lo que tenía que trabajar. Otro tema es en qué estado está  y desde cuando , de ahí que desde el principio haya hablado de la vida útil del colchón.

Hay veces que apreciar un colchón deteriorado es tan fácil como apreciar unas zapatillas deterioradas, pero hay una gran diferencia y es que el colchón no lo vas enseñando por la calle y las zapatillas sí, ¡y es que a veces ni siquiera nos paramos a mirarlo! así que aquí van algunos puntos en los que os tenéis que fijar:

Si el colchón tiene algún tipo de hundimiento, si casi no se ve la tapicería original debido a las manchas, si chirría o si sientes que al tumbarte tocas el somier con el culo, está clarísimo que debes deshacerte de él con urgencia.

Pero hay signos más sutiles, sobre todo si en tu compra apostaste por la calidad, como por ejemplo la sensación de que ya no se adapta al cuerpo como lo hacía antes, o que ya no individualiza los lechos (en caso de dormir en pareja) tan bien como antes o que incluso lo notes más rígido. Todo eso es debido a que con el tiempo el colchón pierde elasticidad. Los materiales, por muy buenos que sean, envejecen y se pueden endurecer, secar o apelmazar. El resultado va a ser la sensación de no descansar como hace unos años, y eso, es un claro aviso de la necesidad de cambiar de colchón.

 

Por lo tanto, los años que os pueda decir que dura un colchón, siempre será una estimación, nunca algo exacto que debáis seguir a rajatabla. Recordad, lo más importante es echar un vistazo a vuestro colchón por ambos lados de vez en cuando y tumbaros a modo de test como si estuvierais en una colchonería otra vez, de esa forma iréis apreciando los cambios en el tiempo. Y no deis por hecho que vuestro colchón es para siempre, los años pasan muy rápido no solo para nosotros, también pasan para él.

Amets descanso

Amets descanso

Expertas en sistemas de descanso

Como buenas defensoras que son del consumo sostenible y del cuidado del medio ambiente, pensaron que sería interesante introducir esa filosofía también en el descanso. Por eso, los productos que ofrecen son los más naturales. La propia decoración, de estilo nórdico, tiene como protagonistas también a la madera y a la cuerda. Una forma de hacer un guiño palpable a ese objetivo.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres saber algo más de nosotras?

Escríbenos un correo, llámanos por teléfono o ven a conocernos.